MERCANTIL: Doctrina del levantamiento del velo. Sociedades pantalla

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D. Miguel, propietario y administrador de MIGUEL OOONNN  S.L., acosado por los acreedores, esta pensando constituir una nueva sociedad administrada por los hijos denominada MIGUEL OOONNN E HIJOS S.L., con idéntico nombre, con el mismo domicilio social y con el mismo objeto social para desviar la clientela y dejar inactiva MIGUEL OOONNN S. L.

Nos consulta de Derecho Mercantil sobre si pueden los trabajadores (acreedores) reclamar a las dos empresas y a todos los administradores invocando la doctrina jurisprudencial del levantamiento del velo sobre la que ha oido algo en televisión.

Obviamente nuestra respuesta es afirmativa en el sentido que lo expuesto nos permite presumir que se ha de llegar a la responsabilidad de los socios, no obstante la personalidad jurídica que evidentemente hay que reconocer en una sociedad de capital, dadas las circunstancias concurrentes. Y al efecto hay que señalar:

  1. Que la sociedad MIGUEL OOONNN E HIJOS S.L., se trata de una sociedad instrumental, en el sentido de que había sido constituida con idéntico nombre, con el mismo domicilio social y con el mismo objeto social y a las que se ha traspasado personal (hijos de D. Miguel y clientes, con la única finalidad de no hacer frente al pago de la deuda que MIGUEL OOONNN S.L., tiene con sus acreedores (trabajadores) y repartir los beneficios;
  2. Que a ello hay que añadir la voluntad de los socios de abonar todos los gastos derivados de la constitución de la nueva sociedad, lo cual obviamente deduce de la escritura de constitución y de las actas de las Juntas de la sociedad,
  3. Que la nueva sociedad, MIGUEL OOONNN E HIJOS S.L., no asume el pago de la deuda societaria de MIGUEL OOONNN S.L. la cual queda sin ningún tipo de actividad. pero no se ha disuelto ni liquidado; y
  4. Que, todos los socios (D. Miguel y sus hijos, estos últimos administradores de la nueva sociedad) tenían conocimiento de la existencia de la deuda con los trabajadores.

Ante esta situación entendemos que no cabe la acción directa ejercitada contra los socios, dado que se interpone la personalidad jurídica de la sociedad, pero procede efectuar el levantamiento del velo, ya que la forma de actuar de todos los socios revela un completo abandono de los principios de buena fe que han de presidir las relaciones mercantiles, y supuesto que la actas de las juntas ponen de relieve que los socios: (i) conocían la deuda con los trabajadores; (ii) pero no realizan nuevas aportaciones; (iii) y lejos de ello proceden a continuar con la actividad de la empresa MIGUEL OOONNN S.L.en tanto (iv) que el capital aportado (que suponemos que es el mínimo requerido para la constitución de una SRL) es totalmente insuficiente para afrontar el pago de las obligaciones contraídas con los trabajadores. De modo, pues, que el hecho de haberse asociado bajo la forma de una sociedad de capital no puede dar lugar a la irresponsabilidad de los socios, a cuyo efecto invoca el artículo 7.2 CC, que prohíbe el ejercicio abusivo y el ejercicio antisocial del derecho.

La doctrina del “Levantamiento del velo

surgida como una técnica de reacción judicial ante los abusos cometidos al amparo del dogma del hermetismo que rodea a la persona jurídica y sobre la que, la jurisprudencia del Tribunal Supremo tiene declarada en Sentencias, de 24 septiembre 1987 ( RJ 1987\6194 ), 4 marzo 1988 ( RJ 1988\1550 ) y 12 noviembre 1991 ( RJ 1991\8234 ) entre otras, que «en el conflicto entre Seguridad Jurídica y Justicia , valores consagrados hoy en la Constitución (artículos 1.1 y 9.3 CE) se ha decidido prudencialmente y según los casos por aplicar por vía de equidad y acogimiento del principio de buena fe (artículo 7.1 CC) la práctica de penetrar en el «substratum» personal de las entidades o sociedades, a las que la Ley confiere personalidad jurídica propia, con el fin de evitar que al socaire de esa ficción de forma legal (de respeto obligado, por supuesto) se puedan perjudicar ya intereses privados o públicos como camino de fraude (artículo 6.4 del Código Civil) admitiéndose la posibilidad de que los jueces puedan penetrar (levantamiento del velo jurídico) en el interior de esas personas cuando sea preciso para evitar el abuso de esa independencia (artículo 7.2 del Código Civil), en daño ajeno o de los derechos de los demás (artículo 10 de la Constitución); es decir, del mal uso de la personalidad, o lo que es lo mismo de un ejercicio antisocial de su derecho» o como indico DE CASTRO, un uso abusivo de la personalidad jurídica.

El Tribunal Supremo en STS (Sala de lo Civil, Sección 1ª) 159/2007 de 22 febrero (RJ 2007\2233), se ha pronunciado sobre la doctrina del levantamiento del velo en los siguientes términos:

«Precisamente, como ha dicho esta Sala en la reciente Sentencia de 29 de junio de 2006 ( RJ 2006, 3976) , la doctrina del levantamiento del velo «trata de evitar que el abuso de la personalidad jurídica pueda perjudicar intereses públicos o privados, causar daño ajeno o burlar los derechos de los demás ( Sentencias, entre otras, de 17 de diciembre de 2002 [ RJ 2002, 10751] , 22 [ RJ 2003, 3865] y 25 de abril de 2003 [ RJ 2003, 3534] , 6 de abril de 2005, 10 de febrero de 2006)». Y – sigue diciendo la Sentencia señalada – «se trata, en todo caso, de evitar que se utilice la personalidad jurídica societaria como un medio o instrumento defraudatorio, o con un fin fraudulento ( Sentencias de 17 de octubre de 2000 [ RJ 2000, 8046] , 3 de junio y 19 de septiembre de 2004, 16 de marzo y 30 de mayo de 2005)». Pero dicho fin fraudulento se produce, entre otros supuestos, «cuando se trata de eludir responsabilidades personales ( Sentencias de 28 de marzo de 2000 [ RJ 2000, 1783] , 14 de abril de 2004, 20 de junio de 2005, 24 de mayo de 2006) y entre ellas el pago de deudas ( Sentencias de 19 de mayo de 2003 [ RJ 2003, 5213] , 27 de octubre de 2004 [ RJ 2004, 7042] , etc.)». Sin perjuicio de que la indicada doctrina, «de uso excepcional, deba ser objeto de uso ponderado y restringido (Sentencias de 4 de octubre de 2002, 11 de septiembre de 2003 [ RJ 2003, 6067] , etc.)».

Nosotros calificaríamos la nueva sociedad que justificaría la aplicación de la doctrina del levantamiento del velo como una “sociedad de pantalla” definida por el Tribunal Supremo como «sociedad ficticia o sin contenido, que a través de la misma se pretenda una finalidad fraudulenta, que se utilice dicha sociedad como pantalla para amparar intereses particulares y que exista confusión de patrimonios» STS (Sala de lo Civil, Sección 1ª, 159/2007 de 22 febrero RJ 2007\2233).

Dicho esto, no podemos obviar el hecho de que en ocasiones, encontrar al responsable – persona física, que actúa en el seno de la sociedad o ente que actúa no es tarea fácil. Sociedades de pantalla que actúan en el tráfico económico (una empresa puede contratar, con efectos civiles válidos y responsabilidad civil operativa) pueden ser responsables civiles y, en cambio, de una manera casi paradójica, no pueden serlo en el ámbito penal en el caso de incumplimiento.

Manuel de Luque

        Abogado

GRANOLLERS – BARCELONA