CIVIL: Operaciones de pago no autorizadas con tarjeta de crédito sustraída a su titular que la he dejado olvidada encima de la mesa de una cafetería

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Dña. María pretende que el Banco le devuelva un cargo efectuado en su cuenta corriente por operaciones de pago realizadas con su tarjeta de crédito sustraída en una cafetería cuando la había dejado olvidada encima de la mesa mientras se había acercado a otra mesa para hablar con unos conocidos.

Nuestro punto de vista es que Dña. María como titular de la tarjeta sustraída habrá de soportar el total de las perdidas consecuencia de las operaciones de pago no autorizadas, en base a los siguientes fundamentos jurídicos:

Articulo 32.2 Ley 16/2009, de servicios de pago (en adelante LSP):

«El ordenante soportaráel total de laspérdidasque afrontecomo consecuenciade operaciones depagono autorizadasque seanfrutode su actuaciónfraudulenta o delincumplimiento,deliberadoo pornegligencia grave,de una ovarias de susobligacionescon arreglo al artículo27.»

Artículo 27 LSP. Obligaciones del usuario de servicios de pago en relación con los instrumentos de pago.

«El usuario de servicios de pago habilitado para utilizar un instrumento de pago deberá cumplir las obligaciones siguientes:

  1. utilizar el instrumento depagode conformidad con lascondicionesque regulensuemisiónyutilización,en particular, cuandorecibael instrumentode pago, el usuario deberá tomartodaslasmedidas razonablesa fin de protegerlos elementos de seguridadpersonalizados quevayaprovisto; y
  2. en casode extravío, sustracción o utilización no autorizadadel instrumento depago,notificarlosindemorasindebidasal proveedorde servicios de pagooa la entidadque éste designe,en cuanto tenga conocimientode ello.»

En nuestra opinión, dejarse la cartera sobre la mesa de un lugar público puede apreciarse que se trata un acto de negligencia que supone un incumplimiento de las obligaciones del titular de la tarjeta de conformidad con el artículo 27 LSP. Consecuentemente se aplica el art. 32.2 LSP.

No obstante le explicamos que si quiere podríamos argumentar que la tarjeta le había sido sustraída sin que hubiera existido negligencia por su parte e intentar así, que sólo tuviera que soportar un máximo de 150 euros de las perdidas consecuencia de las perdidas consecuencia de las operaciones de pago no autorizadas. Ello en base a que el artículo 31.1 LSP establece que el ordenante soportará, hasta un máximo de 150 euros, las pérdidas derivadas de operaciones de pago no autorizadas resultantes de la utilización de un instrumento de pago extraviado o sustraído. Si tuviéramos éxito y el Banco o en última instancia a Su Señoría apreciaran que las operaciones de pago no autorizadas no son fruto de su actuación fraudulenta o del incumplimiento, deliberado o por negligencia grave, de una o varias de sus obligaciones,.

 

Manuel de Luque

       Abogado

Granollers – Barcelona